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Resplandor Cristiano

Nuestra actitud hacia la abundancia

Una persona sabia manifiesta que lo es por la manera en que usa el dinero, especialmente cuando tiene abundancia. La sabiduría no se mide por la cantidad de dinero que tenga, sino por la actitud hacia él, la forma en cómo se ha adquirido, y la manera en qué se usa. El tema del dinero no es uno de los más importantes, el mismo Señor Jesús lo consideró algo pequeño, poco. (Lc. 16.10)El Dr. Larry Burket ha dicho: «La forma en que manejamos nuestro dinero es una demostración externa de una condición interna». El hermano Burket está diciendo que la forma en que gastamos nuestro dinero está íntimamente ligada a nuestra escala de valores; y estos valores, son el fruto directo de nuestro carácter. La manera en que manejamos nuestra vida económica habla mucho de quiénes somos como personas y de qué es lo realmente valoramos en la vida.Algunas razones por las cuales el dinero es importante para nosotros:1. Es uno de los aspectos más problemáticos e importantes en las familias, sean cristianas o no. 2. El gobierno nos ha enseñado a vivir de los créditos. 3. En muchas familias ambos cónyuges tienen que trabajar.4. Muchos cristianos se niegan a compartir parte de lo que Dios les ha provisto.5. Para el Jesús, el dinero es algo pequeño o «poco» se ha convertido en algo grande en nuestra vida. El dijo que si no «somos fieles en lo poco» (el dinero), no seremos fieles en lo importante. (cf. Lucas 16.10)Tratemos de ser sabios en la manera cómo usamos el dinero. Proverbios nos va mostrar principios para «construir» la casa que Dios quiere, nosotros decidimos si los aceptamos. El Señor nos ha encomendado una cierta cantidad de días para vivir, una cierta cantidad de amigos y familia para atender, y un determinado número de bienes materiales (sea pocos o muchos) que debemos administrar. Veamos lo que dice Proverbios.I. ¿Qué es lo que debe abundar más?Muchas personas piensen que es la riqueza. Según Proverbios, hay factores o actitudes, más importantes que el dinero. Algunos son: A. La honradez y la amabilidad son valiosas que la prosperidad.1. Es más importante ser veraz que rico.«De todo hombre se espera lealtad, más vale ser pobre que mentiroso.» (Pr. 19.22).2. Consideración hacia las demás personas.
La mayoría de las personas ricas no consideran fundamental la manera en cómo tratan a los demás.
«El pobre habla con ruegos; el rico responde con altanería.» (18.23, DHH)
La honestidad es mejor que las riquezas. Por tal motivo, es mejor elegir una persona honesta que una rica.
«Todo el mundo quiere tener a alguien en quien confiar; todo el mundo prefiere al pobre más que al mentiroso.» (19.22, BLS)
B. Una buena reputación es mejor que la abundancia.
La fama es el nombre conocido o renombre, la imagen que uno proyecta y es reconocida. Pero es más prominente la gracia que gana el favor de los demás.
«Vale más ser conocido y respetado que andar presumiendo de rico.» (22.1, BLS)C. El carácter santo es más importante que el dinero.Es más importante ser recto que ser rico. La higiene espiritual de una persona es más trascendental que su riqueza. «Más vale pobre e intachable que necio y embustero.» (19.1) «Más vale tener poco con justicia que ganar mucho con injusticia.» (16.8)D. Un hogar pacífico que abunden en amor y comprensión es mejor que una cuenta bancaria.Muchos hogares son sacrificados por el deseo de ganar dinero, a menudo, con el pretexto de proveer para la familia.«Más vale comer verduras sazonadas con amor que un festín de carne sazonada con odio.» (15.17)«Más vale comer pan duro donde hay concordia que hacer banquete donde hay discordia.» (17.1)También, una persona que trata de tener abundancia en forma deshonesta trae ruina a su hogar.«El ambicioso acarrea mal sobre su familia; el que aborrece el soborno vivirá.» (15.27)E. La sabiduría es mejor que la abundancia. Esta es una actitud muy destacada en los primeros capítulos de Proverbios.«Opten por mi instrucción, no por la plata; por el conocimiento, no por el oro refinado. Vale más la sabiduría que las piedras preciosas, y ni lo más deseable se le compara.» (8.10-11) «Más vale adquirir sabiduría que oro; más vale adquirir inteligencia que plata.» (16.16)Si hay virtudes que son muchas más destacadas que la prosperidad material; ¿Por qué se le da más relevancia de la que debe tener? ¿Qué es lo que no se puede hacer con la prosperidad material?II. ¿Qué es lo que no puede hacer el dinero por nosotros? A. Proverbios enfatiza que el dinero no es lo más importante en la vida.La razón es sencilla: El dinero, en sí mismo, no otorga valores importantes a la vida.El dinero no provee seguridad. Hay dos razones primarias por las que el dinero no puede dar seguridad.


La primera: El dinero simplemente no puede comprar seguridad. La seguridad no puede ser comprada. Hay personas que se engañan pensando que la abundancia le ofrece seguridad, pero esta realmente es imaginaria.«Ciudad amurallada es la riqueza para el rico, y éste cree que sus muros son inexpugnables.» (18.11). La segunda razón la abundancia en sí misma es temporal. La abundancia no da seguridad porque es insegura.«No te afanes acumulando riquezas; no te obsesiones con ellas. ¿Acaso has podido verlas? ¡No existen!Es como si les salieran alas, pues se van volando como las águilas.» (23.4-5)2. El dinero no puede comprar sabiduría.«¿De qué le sirve al necio poseer dinero? ¿Podrá adquirir sabiduría si le faltan sesos?» (17.16)3. El dinero no puede darnos los mejores regalos.El dinero no puede ayudarnos a comprar «verdaderos amigos», porque estos nos abandonan en el tiempo de escasez.«Todos los hermanos de un hombre pobre lo odian; ¡Cuánto más hacen sus amigos van lejos de él! Él les persigue con palabras, pero los van» (19.7)La parábola del hijo prodigo es ejemplo de esta verdad (Lc 15).Una buena esposa o esposo es un regalo de Dios (Pr 18.22). Una buena esposa o esposo no puede comprarse, es un regalo otorgado por la gracia de Dios.«La casa y el dinero se heredan de los padres, pero la esposa inteligente es un don del Señor.» (19.14)4. La salvación no se puede comprar. La gracia otorgada por Dios nunca se puede obtener por cualquier contribución que se haga. El dinero no puede darnos salvación, aunque muchas personas lo han intentado. El dinero o prosperidad puede manifestar una actitud frívola y pecadora.«En el día de la ira de nada sirve ser rico, pero la justicia libra de la muerte.» (11.4)«La justicia libra a los justos, pero la codicia atrapa a los falsos.» (11.6) «El que confía en sus riquezas se marchita, pero el justo se renueva como el follaje.» (11.28)Evidentemente, lo mejor de nuestra vida no se puede comprar.III. ¿Qué es el dinero para usted?Cualquier persona que ha sido pobre y ha prosperado, puede atestiguar que el dinero produce resultados.Desafortunadamente, a muchos de estos, sólo les produce beneficios económicos. Pero, ¿qué puede producir la abundancia? En ocasiones, produce lo que no se espera.1. Usted puede estar completamente convencido que el dinero le traerá «amigos».Proverbios enseña que con el dinero se adquieren amigos, la pobreza los espanta.«Con las riquezas aumentan los amigos, pero al pobre hasta su amigo lo abandona.» (19.4)«Muchos buscan congraciarse con los poderosos; todos son amigos de quienes reparten regalos.» (19.6)2. El dinero tiende a otorgar un falso sentido de seguridad.Proverbios enseñan que las personas ricas tienen un falso sentido de bienestar basado en la abundancia.«Ciudad amurallada es la riqueza para el rico, y éste cree que sus muros son inexpugnables.» (18.11)3. El dinero puede producir orgullo y la apatía hacia lo espiritual. Las personas pobres son más sensibles que las ricas a las cosas espirituales. Al pobre le preocupa su próxima comida, cuando satisface es necesidad La realidad de la vida es que las personas pobres que se preguntan de dónde vendrá su próxima comida están más atentas a lo espiritual que las ricas, que no tienen ninguna preocupación en esa área.«El rico se las da de sabio; el pobre pero inteligente lo desenmascara.» (28.11)«Agur rechaza pedir al Señor que lo haga rico, temiendo que la riqueza lo aparte de Dios» (Pr 30.9)Conclusión Principios que encontramos en el libro de Proverbios que nos ayudan a formar nuestra actitud hacia el dinero:1. Ni la posesión o la falta de dinero son prueba de estar espiritualmente bien.Los judíos, contemporáneos del Señor Jesús, tenían la idea, y predicaban que ser próspero era evidencia de piedad y espiritualidad. Los ricos supusieron que eran ricos porque eran personas más dignas. Las espiritualidad se medía por la cuenta bancaria, por la ropa que usaba y lo que tenía.Otras personas medían su «espiritualidad» por la carestía que tenían. Estaban convencidos que la «espiritualidad» se mantenía por evitar todas las posesiones materiales; el no tenerlas era evidencia de piedad.Ambos puntos de vista son incorrectos por varias razones:a. Hay personas que se han hecho ricas por medios deshonestos o corrupción. El crimen puede hacer que una persona prospere. Una persona puede ser pobre y a la vez, malvado y perezosa. Otras son pobres debido a la injusticia y no a la carencia de iniciativa. (Pr 13.23) Es mejor ser pobre que mentiroso. (19.22) Alguien puede optar por la pobreza para seguir siendo honesto y puro de corazón. Lo más importante, no debemos juzgar a las demás personas por su aspecto exterior. El Señor le dijo a Samuel: «No te dejes impresionar por su apariencia ni por su estatura, pues yo lo he rechazado. La gente se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón.» (1 Sm. 16.7) b. En el Sermón de la Montaña, el Señor advirtió del peligro de la apariencia. (Mt. 6.1-18) Exteriormente la persona puede mostrar espiritualidad y rectitud, pero es muy probable que no tenga al Señor en su corazón.
El siguiente proverbio resume lo dicho: «Hay quien pretende ser rico, y no tiene nada; hay quien parece ser pobre, y todo lo tiene.» (13.7)
La verdadera riqueza no se puede medir en términos de prosperidad económica.2. El Señor no le ha prometido a cada cristiano prosperidad.a. Una pregunta que se tiene que hacer es: ¿Prometió Dios prosperidad financiera a los israelitas? La respuesta es «Sí». Dios le prometió a Abraham grandes bendiciones. (Gn. 12.1-3) El compromiso fue reiterado a su descendencia: a Isaac (26.24), a Jacob (35.9-12); y a los hijos Jacob. (véase 49.3-27)b. En el libro de Deuteronomio, prosperidad y seguridad son promesas que se le otorgan a todas aquellas personas que viven de acuerdo a las y leyes de Dios y están bajo su pacto. Las bendiciones obtenidas por la obediencia o las consecuencias de la desobediencia se resumen en el capítulo 28. Pero con la advertencia de que por la desobediencia les quitarían la tierra e irían en cautividad (Dt 28.64-68). En vista de las promesas de Dios a Israel, se debe considerar lo que dice Proverbios:«Pues los íntegros, los perfectos, habitarán la tierra y permanecerán en ella. Pero los malvados, los impíos, serán desarraigados y expulsados de la tierra.» (Pr. 2.21-22)c. La rectitud trae bendiciones. El libro de Proverbios expresa las consecuencias de las promesas de bendición a quien obedece las leyes de Dios. La prosperidad era el estándar, el ideal para el pueblo. La meta era no tener ningún pobre en el pueblo de Dios.«Entre ustedes no deberá haber pobres, porque el Señor tu Dios te colmará de bendiciones en la tierra que él mismo te da para que la poseas como herencia. Y así será, siempre y cuando obedezcas al Señor tu Dios y cumplas fielmente todos estos mandamientos que hoy te ordeno.» (Dt. 15.4-5)Sí, la prosperidad, fue el ideal, pero no fue vista como algo que ocurría. El Señor dice expresamente que la obligación del pueblo es que no haya ningún pobre en medio de ellos.«Cuando en alguna de las ciudades de la tierra que el Señor tu Dios te da veas a un hermano hebreo pobre, no endurezcas tu *corazón ni le cierres tu mano. Antes bien, tiéndele la mano y préstale generosamente lo que necesite.» (Dt. 15.7-8)Una declaración importantísima es la que hace el Señor Jesús en Mt 26.11 relacionada con Dt 15.11. « A los pobres siempre los tendrán con ustedes, pero a mi no me van a tener siempre». En Israel nunca se asume que cada israelita sería rico. El N.T. no promete los creyentes tendrán gran abundancia. Incluso nuestro Señor puso a un lado su prosperidad y se hizo pobre por nosotros. (2 Co 8.9)3. Proverbios nunca anima a hacerse rico sino a hacerse sabio.a. Tampoco se anima a ser materialista, por el contrario, se debe evitar. «No te afanes acumulando riquezas; no te obsesiones con ellas. ¿Acaso has podido verlas? ¡No existen! Es como si les salieran alas, pues se van volando como las águilas.» (23.4-5).«El tacaño ansía enriquecerse, sin saber que la pobreza lo aguarda.» (28.22)b. El tesoro más grande, según Proverbios, es la sabiduría; que tiene como principio el «temor al Señor» y la búsqueda constante de su compañía. También nos enseña a buscar la santidad no la felicidad; nos anima a tener sabiduría no prosperidad. Si la prosperidad viene, debe venir como felicidad no como un fin en sí mismo. Agur dijo que el él quería ser sabio no ser rico. (Pr 30.7-9; 15)¡Ojalá podamos tener más sabiduría que comida! Y que estemos dispuestos a disciplinar nuestra vida para obtenerla. No tener la prosperidad como meta de nuestra vida no significa satanizar la abundancia como pecado.

La verdadera cuestión es nuestra actitud hacia el dinero. Muchas personas pobres son más materialistas que muchas ricas por el valor tan alto que le otorgan a la prosperidad.

por Andrés Panasiuk

A cambiar el clima de nuestra mente

A cambiar el clima de nuestra mente

El clima es algo que no podemos cambiar por más que nos esforcemos.
Que nos toque una tormenta o un cielo gris nublado no depende de nosotros. Pero lo que sí podemos cambiar es nuestro clima interior. Nosotros podemos decidir si queremos un día soleado, sin turbulencia, o si queremos vivir un infierno tormentoso, lleno de estrés y angustia.

Lance Secretan, en su libro “Reclaiming a Higher Ground”, comenta una investigación desarrollada por la Universidad de California en San Francisco donde se tomó una nuestra de cuatrocientos pacientes que habían sufrido un ataque al corazón y dolor de pecho intenso. Usaron a doscientos pacientes como grupo de control. Para la otra mitad se organizaron grupos de oración que oraban en instalaciones ajenas al hospital. Ningún paciente sabía que se estaba orando por él. Al final de la investigación, ninguno de los pacientes por los que se estaba orando había necesitado la máquina de respiración artificial. En cambio, en el grupo que no recibió oraciones hubo doce pacientes que necesitaron los respiradores.

Intuitivamente sabemos que lo que hacemos puede impactar en las personas, pero esta investigación probó científicamente este hecho. Nuestras acciones son como el fuego de una vela. La vela no es mala ni buena. Es cómo las usemos lo que nos permite realizar un juicio sobre ella. Las podemos usar para servir, iluminando un pequeño ambiente, o las podemos usar para iniciar un incendio que perjudique a miles.

Tratemos de usar nuestra vela para construir. Tratemos de que la mayor cantidad de pensamientos que pasan por ella sean los mejores. Esto no solo puede tener efectos positivos en la otra persona; a quien más favorece es a nosotros mismos.

Otra sugerencia es estar más conscientes de nuestros pensamientos. Nuestra mente es como un auto que frecuentemente se maneja solo escogiendo rutas que no son las que más nos convienen. Tome el timón del auto de su mente y trate de ser consciente de por dónde maneja. Por ejemplo, evalúe cuánto tiempo invierte discutiendo algo que está mal, o conversando de hechos políticos que le desagradan o hablando mal de alguien. Recuerde que hablar mal no arreglará los problemas. Al contrario, los pensamientos negativos complican los problemas.

Hoy más que nunca, las palabras del Pablo en sus cartas a los Romanos y a los Efesios deben sonar más fuertes en nuestras vidas:
No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Romanos 12:2

..despojaos del viejo hombre,… y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad
Efesios 4:22-23

Fuente.

Si te preocupas por estar en forma

¿Estás en forma? ¿Qué estás haciendo o dejando de hacer que te impide estar en forma? ¿Qué necesitas para ponerte en forma?

Estar en buena condición física es importante porque nuestra salud en general depende de ello. El descuido de nuestra condición física puede causar problemas de salud, enfermedades y aun la muerte.

Los expertos de la salud concluyen que el ejercicio es vital para la salud de las personas. Fumar, comer alimentos con mucho colesterol y grasa, y vivir en un estado de ansiedad, aumentan el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas. Estás enfermedades son una de las causas primordiales de muerte en el mundo.

Cuando oímos esto, nos preocupamos. Empezamos a trotar, tomar vitaminas, hacer ejercicios y hasta nos ponemos a dieta, todo con la esperanza de mejorar nuestra salud y posponer nuestra muerte.

Sin embargo, centenares de personas mueren alrededor del mundo debido a otro tipo de mala condición--la condición espiritual. Ellos descuidaron la condición más importante de todas--la condición del alma. La Biblia dice: "Ejercítate para la piedad; porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera" (1 Timoteo 4:7,8).

Es decir, el estar físicamente en forma o el entrenamiento corporal es bueno, pero cuando lo comparamos con la eternidad, ¿cuál es más importante? ¿La condición espiritual o la condición física? Dios quiere que enfoquemos en lo eterno.

¿Por qué es más fácil para nosotros enfocar en lo físico?

Nosotros vivimos en lo concreto, lo aparente, y se nos hace difícil relacionarnos con las cosas espirituales, las cuales, aunque reales, no podemos percibir.

Nosotros queremos ver resultados inmediatos. Y los resultados de un cuerpo sano y bien entrenado son obvios. Los resultados del entrenamiento espiritual pueden ser más difíciles de detectar a primera vista y para desarrollarlos se requiere más disciplina.

Los beneficios de estar en forma sólo nos afectan durante esta vida. Pero, como leímos en la Biblia, una vida disciplinada en la piedad, no sólo nos beneficia durante esta vida, sino también en la vida venidera.

¿Cómo podemos ejercitarnos en la piedad?

Mucha gente se inscribe en programas de entrenamiento físico. Nosotros también nos tenemos que inscribir en el plan de Dios para entrenamiento espiritual. El primer paso es admitir que necesitamos ayuda. Todos nacemos espiritualmente enfermos: "muertos en vuestros delitos y pecados" (Efesios 2:1). En nuestro estado natural nos es imposible ser piadosos.

Jesús vino para sanarnos del pecado, y de sus consecuencias en nuestras vidas. Sólo tenemos que aceptar personalmente el sacrificio que él hizo para sanarnos espiritualmente. "El es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias" (Salmo 103:3).

Inscribirnos es un buen comienzo, pero no es suficiente para lograr nuestra meta. Así como para mantener nuestra condición física tenemos que comer los alimentos adecuados, también una dieta espiritual adecuada es vital para nuestra salud espiritual. La Palabra de Dios nos nutre espiritualmente. "El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios" (Mateo 4:4). La Palabra de Dios nos da el vigor necesario par resolver los problemas en nuestras relaciones, tanto en el hogar como en el trabajo. ¿Qué le has dado a tu espíritu de comer últimante?

Además de tener la nutrición correcta, tenemos que evitar las cosas que son dañinas a nuestra salud. Por ejemplo, fumar y beber. ¿Qué cosas debemos evitar para entrenar nuestro espíritu para la piedad? Colosenses 3:8 y 9 dice: "Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. No mintáis los unos a los otros".

Así como el ejercicio diario es esencial para nuestro bienestar físico, la oración es importantísima para mantener nuestra vitalidad espiritual. El ejercicio fortalece a los músculos. La oración nos fortalece para resistir la tentación. Jesús nos amonesta: "Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil" (Mateo 26:41).

Si enfocamos en lo espiritual, ¿debemos olvidarnos de lo físico?

No. Dios quiere que vivamos vidas balanceadas, pero como somos humanos, tendemos a un extremo o al otro.

Una vida espiritual templada y disciplinada, resultará en una vida física templada y disciplinada. Si Jesús es verdaderamente nuestro Señor, él controlará todo aspecto de nuestra vida. El apóstol Pablo nos urge a entregarnos a Dios: "Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional" (Romanos 12:1).

Si hemos de dar un sacrificio a Dios, debemos darle lo más puro--lo mejor. "Consérvate puro" (1 Timoteo 5:22). Evita pensamientos, actividades y acciones que contaminan, y ofrécete a Dios como un sacrificio puro y piadoso.

Espiritualmente, ¿estás en forma? ¿Estás haciendo todo lo posible para ponerte en forma?

Si Quieres Recibir a Jesus

Cree que Jesús es el Hijo de Dios enviado al mundo para salvar a los pecadores.

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda mas tenga vida eterna" (Juan 3:16).

"Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (Juan 1:12).

Recibe al Espíritu Santo dado a todo creyente.

"Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él . . . . El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios" (Romanos 8:9,16).

"Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también del Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen" (Hechos 5:32).

"¿Cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?" (Lucas 11:13).

Recibe los mandamientos e instrucciones de Cristo para la vida.

"Y éstos eran más nobles . . . pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así" (Hechos 17:11).

Sé recibido a una comunidad espiritual de creyentes.

"Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones" (Hechos 2:41,42).

 

"La voluntad de Dios nunca te llevará a donde la gracia de Dios no te sostendrá."

Consejos para tu Vestir


"Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinados ostentosos, ni oro ni perlas, ni vestidos costosos." I Timoteo 2:9


"Mamá," preguntó Vanesa Vartel un día mientras que las dos estaban cosiendo. "¿Por qué no quieres que yo lleva algo con un collar cortado muy bajo?"

"En tu opinión, ¿qué es un vestido con un collar cortado bajo?" Preguntó su mamá.

"Tu sabes como muchas de las chicas los llevan así," dijo Vanesa y señaló en forma de "V" sobre su frente.

La Señora de Vartel miró a Dios por sabiduría para contestar y para infundir en Vanesa la suficiente prudencia cristiana para vestirse con modestia a pesar de lo que es de moda. "Yo tengo mis razones y con mucho gusto voy a compartirlas contigo," contestó ella.

"Sí, yo quiero saber porque a veces me siento anormal desde que ninguno de mis vestidos son de este estilo."

"Vanesa, una de las manifestaciones más claras de que alguien es realmente una dama es que ella es modesta. La modestia es la actitud debida que debemos tener de nosotros mismos. Una señora modesta no habla de tal forma ni se viste de tal forma que los demás tengan razón por pensar que ella es ignorante o mal educada. La falta de modestia en tu vestir da ocasión para los demás a tener pensamientos indignos de nosotros. La chica que pasa los límites de la modestia no da la imagen debida de si misma."

"¿No es deber de los hombres a controlar sus pensamientos?" preguntó Vanesa.

"Sí" contesta su mamá. "Es una buena pregunta. Es una pregunta parecida a la de Caín después de matar a su hermano. El se preguntó, ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano? Sí, Vanesa, en gran parte somos responsables por los pensamientos de nuestros hermanos. No todos son débiles. Hay muchachos y hombres que tienen la mente pura. Para ellos, la falta de modestia no produce malos pensamientos. Pero debemos pensar en los que son débiles. Supongamos que en una esquina hay un grupo de jóvenes. Entre ellos están dos jóvenes con mentes puras. Tu y otra chica pasan vestidas con blusas que tienen cuellos cortados bajos y polleras cortas. Puede ser que no hay nada malo en tu comportamiento pero tu apariencia causa a los con una mente corrupta a pensar malos pensamientos y decir cosas indecorosas. Los dos con mentes puras están escuchando y sus mentes también están siendo contaminadas. Tu y tu compañera son tan culpables como los jóvenes con mentes corruptas que dijeron cosas indecorosas."

"Nunca había pensado de esto, mamá," dijo Vanesa.

"Tu cuello debe ser lo suficiente alto que tus pechos no se ven de ningún punto de vista. Tus polleras deben ser lo suficiente largas que puedes sentarse de una forma modesta como de una dama."

Las dos se sentaron en silencio por un tiempo hasta que Vanesa dijo; "¿Sabes mamá que no todas las buenas mujeres piensan como vos? Hay algunas que asisten la iglesia que se visten de una forma que tu no apruebas. ¿Piensas que no son buenas o que no son cristianas? A mi me cuesta pensar así."

"Mira Vanesa," dijo su mamá; "Cada uno tendrá que dar cuenta por si mismo delante de Dios. Si ellas hacen mal tendrán que rendir cuentas para con Dios. Hay muchas mujeres simpáticas que no se visten con modestia. Muchas veces ellas no se dan cuenta. Puede se que sus madres no les enseñaron lo que significa la modestia . A mi me parece que muchas no piensan en lo que están haciendo. Ellas siguen el ejemplo de los demás en su derredor. Ellas se conforman con lo que es de moda sin preguntarse si es agradable a Dios. No puedo negar que las damas nunca se visten como yo te digo que no debemos vestirnos. Tampoco puedo decir que las damas cristianas nunca llevan tales vestidos. Cuando lo hacen, casi siempre es por falta de entendimiento. No podemos siempre tomar nuestro ejemplo de los demás. Tenemos que buscar la dirección y sabiduría de Dios. Nuestro anhelo mayor debe ser el de agradar a El. Por mi parte, no puedo sentirme cómodo vestido en algo que no es modesto."

"Sí," dijo Vanesa, "tienes razón pero igual me siento tan fuera de moda. ¿Por qué es que tenemos que ser tan distintas de los demás?"

"Depende en donde tienes puestos tus ojos, Vanesa." Dijo la señora de Vartel. Si mires en la dirección debida vas a darse cuenta de que hay un sin fin de buenas chicas y mujeres que queden adentro de los límites de la modestia y ellas no parecen ser extrañas."

"Es por eso que no me dejas cambiar mi peinado?" preguntó Vanesa.

"Sí, en parte;" dijo su mamá. "Hoy en día hay peinados extravagantes que no concuerden para nada con la cara de las chicas. Ellas eligen un peinado extraño para llamar atención a si mismo. Tu tienes todo lo necesario para ganar la atención de los demás. Hay un brillo en tus ojos. Casi siempre tienen una sonrisa. Tienes una cara hermosa. ¿Para qué quieres un peinado que no te conviene? Dígame la verdad, Vanesa. ¿No hay muchas de tus compañeras de clase que se visten de una forma modesta como vos? ¿Realmente sos distinta? ¿No hay otras chicas como vos?"

"Ah, sí, hay" dijo Vanesa. "Pero parece que todo el mundo mira por alto a ellas y dan su atención a las que se vistan de moda."

"Puede ser" dijo la Señora de Vartel. "Pero más tarde vas a saber que las que tienen un matrimonio y hogar feliz eran las que siempre guardaron la modestia. Un día vos vas a estar muy agradecida que tu eras una de ellas."

De: Tiempo de Esperanza.

Influencia de los medios de comunicación en la familia de hoy

1. Introducción

Existe un sólido consenso de que la familia es la célula de la sociedad. De esa afirmación depende una serie de hechos que es necesario tener en cuenta. Por ejemplo, que hay una interrelación continua entre familia y sociedad y viceversa. Siendo más específico, la familia cristiana, aunque fundamentada en los principios cristianos y bíblicos, está todavía enraizada en una sociedad y una cultura determinada. Luego, ciertos hechos comunes a cualquier tipo de familia, también le afectan Dos de los hechos que sobresalen en nuestra sociedad Latinoamericana y que inciden en la familia de hoy, tienen que ver con la paternidad responsable o planificación familiar y la influencia de los medios de comunicación. En el último capitulo de mi disertación doctoral en orientación y consejería familiar, analizo a grandes rasgos estos hechos tan importantes y decisivos. Uno de los temas que acaso despierte mayor interés es el relacionado con la influencia de los medios masivos de comunicación, especialmente la televisión.

2. El modelo de familia que promueven los medios de comunicación

Los medios masivos de comunicación como: la radio, la televisión, los diarios, revistas, el cine, y la Internet. Son instrumentos cuyas funciones principales son informar, educar, animar y distraer.
Como cristianos, resulta importante que conozcamos las formas subliminales en que los medios operan en las personas, influyendo en su manera de pensar y de actuar. También es fundamental que conozcamos como interpretar críticamente las ideologías dominantes y antivalores que nos ofrecen

a. El tipo de familia que ofrece la televisión

El escritor argentino Julio Mafud, en su libro hace un análisis sociológico y sintetiza el modelo de familia que promueve la televisión. Según Él, se trata de una familia reducida, con unos padres absorbido por sus trabajos fuera del hogar.

A veces, como lo hemos indicado en las primeras páginas de este capitulo, la situación socioeconómica de nuestros piases tercermundista obliga a los padres a tomar dos o tres empleos, lo que agrava la situación. El "dulce hogar" se ha tornado en la "carga del hogar"

Así las cosas, los hijos se tornan en "succionadores" de los medios que saturan sus mentes ofreciéndoles un amplio panorama de opciones para pedir y nunca estar satisfechos. Perdido el control de los hijos, los padres ya no son los que orienta sus gustos, no dan pautas a sus vidas. Hasta la línea que divide lo permitido de lo prohibido se torna casi imperceptible

b. la ideología y antivalores que promueve la televisión

Ya nadie puede dudar que la televisión es hoy, el medio masivo de comunicación que mayor impacto tiene en la sociedad. Se ha dicho que "en nuestra era electrónica, podríamos cambiar el lenguaje popular dime con quien anda y luego te diré quien eres, por Dime cuántas horas por días pasa frente al televisor y te diré qué esperas de la vida y de tus semejantes.

Vivimos en una "cultura de masas", entendiendo por ello el producto de toda una tecnología al servicio – teóricamente – de la comunicación humana. Decimos teóricamente porque, aunque suene contradictorio, muchas veces lo menos que hay es comunicación.
Como se ha señalado los medios de comunicación "sustituyen cada vez más al diálogo entre el género humano, que es la base de la convivencia humana y del vivir democrático"

Por ende, nos lleva a cuestionarnos ¿Cómo influyen los medios masivos, particularmente la televisión, en el pensamiento y la acción del individuo? ¿De qué maneras la televisión muestra la realidad? ¿Cómo funcionan los mecanismos de desinformación? ¿Cuál es la ideología dominante y sexista de la publicidad? ¿Qué tipo de sociedad propone? ¿Cómo podemos desarrollar una actitud crítica para ver televisión, publicidad, cine, interne, y no ser absorbido por ella?

Para responder a estos interrogantes es necesario estudiar la televisión como medio de comunicación. La televisión conlleva un doble efecto. El primer efecto, al que se puede considerar denotativo, tiene que ver con lo objetivo y explícito, es decir, lo que concretamente ofrece un mensaje determinado.

Pero, hay otro al que se puede llamar connotativo, que contiene un mensaje implícito que añade o sugiere significados que apuntan a otras ideas y sentimientos

Es importante que conozcamos ejemplos concretos de los antivalores que nos dan los medios de comunicación, en especial la televisión. He aquí algunos ejemplos que nos ofrecen los autores
a. Desintegración familiar. "En una serie dramática de la televisión argentina de hace algunos años, ninguno de los tres personajes centrales tenía una familia estable e integrada. Uno de ellos se la pasaba "probando" de pareja en pareja. Otro, aparentemente era divorciado. El tercero vivía en la incertidumbre en ese terreno. El contexto social y familiar que esos hombres representaban daba como una realidad incambiable" el hecho de que es posible ser persona actualizada, de éxito y de importancia, sin que ello implique necesariamente estar al frente de una familia" (Roldán, p: 292 –293).
Precisamente, Graciela Peyrú sostiene al respecto que en la televisión "los besos y las caricias, cuando se incluyen, forman sólo parte de la dupla seducción / violencia o son expansiones mínima de vínculos fugaces

b. Sexo libre.

Los televidentes no tendrá dificultad en ver enlatados nacionales y extranjeros, cómo indirectamente se aprueban ciertos pecados como relaciones premaritales, adulterio, fornicación, robos, asesinatos, y homosexualidad. A propósito de este último, nos dice Peyrú: "recuerdo el caso de otra serie argentina, en la cual su personaje central era un homosexual.

Las escenas mostraban cómo el muchacho no encontraba solución a su problema ni en la psicología, ni la psiquiatría, ni la religión. Finalmente, todo termina con una carta que le envía su hermana donde le dice más o menos así:

"Querido hermano, la decisión es tuya. Es lo único que cuenta. Hace lo que vos querrás. Nadie puede ni debe meterse en tu vida. La opción es tuya y si es bueno para vos, entonces es bueno". Conclusión que queda en la mente del televidente promedio: "Está bien lo que me hace sentir feliz. No hay absolutos. La homosexualidad es una opción más que no es ni mejor ni peor que la heterosexualidad"

c. La publicidad en los medios de comunicación

La publicidad se define como "una técnica de difusión masiva, a través de la cual una industria o empresa lanza un mensaje a un determinado grupo social de consumidores con el propósito de incitarlos a comprar un producto" Las coordenadas bajo las que se estructura la publicidad son básicamente dos: el Progreso y el Placer. El poder de la publicidad es de tal magnitud que hoy ya no importa tanto si un producto es bueno o es malo. La publicidad se encargará de hacerle creer a las personas que es "¡caro... pero el mejor!". Aunque a la postre el consumidor llegue a la triste realidad de que en efecto era "¡caro... pero el peor!"

La publicidad apela a "estímulos subliminales". Es decir, fuerzas sensoriales a escala inconsciente. El estímulo subliminal es como una "memoria dormida" que cuando despierta hace actuar a la persona. Muchos aspectos de la realidad que no vemos como consciente los percibimos subliminalmente y se va almacenando en nuestro inconsciente.

Lo importante en la publicidad no está sólo en lo que explícitamente dice un comercial. Muchas veces está en lo que el mensaje implica en términos de "felicidad", "realización humana", "progreso", "conquista", etc.

d. Claves para interpretar los medios de publicidad

Como todo mensaje publicitario requiere una adecuada interpretación. En este sentido, hay que una clave que resulta de sumo valor práctico a los fines de interpretarla. Por lo general, toda publicidad sigue el siguiente esquema:

Necesidad humana + Conflicto insatisfacción + producto propuesto = Solución del problema. Lo grave del problema es que se trata de "soluciones falsas a problemas reales". En efecto la publicidad le hace creer a los oyentes y televidentes que comprando tal producto será próspera, tendrá dominio sobre otros, será una persona dinámica, emprendedora, fuerte, viril, con prestigios, etc.
Algunos slogans publicitarios que apelan a la felicidad, el éxito, la fama, son estos:

Siempre habrá tiempos felices. Cuente con cigarrillo... Interpretación: El fumar ese cigarrillo hace posible la felicidad.

¡En guardia! Juvenil, peligrosa, ¡dispuesta a la vida! ...el amor que espera. Loción y extracto... El texto está acompañado por la imagen de una mujer rubia, juvenil y peligrosa.

¡Automóvil... la gran tentación! La imagen esta vez es diferente a la anterior, aquí se trata de una mujer de color, mirada atractiva, labios carnosos y a punto de morder una manzana.

Muchas veces las imágenes son simbólicas y apelan, por lo general, a la sexualidad. Así aparecen como "telón de fondo" objetos de placer. "Y uno dice: pero, yo no me di cuenta de eso. Por lo tanto no me tiene que afectar.

Otro caso de error. Como se sostiene en una obra ya citada: "El descubrimiento fundamental fue este: los motivos que impelen a un individuo a comprar o no comprar una cosa son diez por ciento de nivel consciente y noventa por ciento de nivel subconsciente" e. El niño y la televisión: ¿Entreteniendo o masificación?

Los niños son los que generalmente pasan más tiempo frente al televisor. Como sostiene un especialista en comunicaciones, el profesor Miguel A. Pérez Gaudio, la familia "le ha abierto a la televisión de par en par las puertas de su intimidad hasta el punto de que estos medios llegan a imponer sus horarios, modifican los hábitos, alimentan conversaciones y discusiones, y sobre todo afectan la psicología de los usuarios en los aspectos tanto afectivos e intelectuales como religiosos y morales"

Se consideran que son televidentes livianos los que pasan menos de cuatro horas por días viendo televisión. Los pesados, son los que pasan más de cuatro horas por días.

3) ¿Cómo incide la televisión en la conducta de los niños?

En primer lugar, en cuanto a rendimiento escolar, en una prueba que se hizo en 1984 por el programa Evaluación Nacional del Progreso en Educación en los Estados Unidos de Norte América, nos dice al respecto:

"Los niños de 9 años que miraban seis horas o más de televisión por días se desempeñaban escolarmente mucho peor que aquellos que miraban menos horas. Pero había poca diferencia entre los que miraban menos de dos hora de Televisión diarias y los que lo hacían de 3 a 5. Entre los jóvenes de 13 a 17 años encuestados, los niveles de la lectura ascendían a medida que mermaban las horas frente al televisor" (Diario: La Nueva Provincia, 1988).

En segundo lugar, está el tema de la violencia. En una encuesta realizada en una escuela de la ciudad de Buenos Aires, se halló que había un comportamiento disímil entre dos grupos de niños. El grupo que había contemplados programas violentos dejaba a los más pequeños cuando se trenzaban en peleas. Los que no habían estado expuestos a ese tipo de programas si intervenían para separar a los que se estaban peleando.

Las conclusiones son las siguientes: "Se ha comprobado reiteradamente que los niños acostumbrados a ver programas violentos como televidentes pesados muestran menos índices corporales de alteración emocional frente a la agresión que los menos habituados livianos. Esta "desestabilización" va acompañada de un aumento directo de las fantasías y conductas agresivas"

¿Cómo el televidente podrá desarrollar una mentalidad crítica y reflexiva que le permita ver televisión?

El Señor Jesucristo nos exige ser no sólo sencillos como palomas, sino también prudentes como serpientes, Mateo 10: 16. En este sentido, debemos estar al tanto de la escala de valores que nos ofrece los medios de comunicación, en especial la televisión. Extraeremos algunos datos que surgen de la investigación del profesor Pérez Gaudio, realizada con 100.000 estudiantes:

  • Asimilación de los contenidos de televisivos.
  • Agresividad por imitación.
  • Alteración de los valores personales, familiares, sociales y religiosos.
  • Ligereza para imitar e identificar con los personajes propuestos en las programaciones televisivos.
  • Desjerarquización de la autoridad familiar y docentes.
  • Consumismo material excesivo .

Finalmente ¿Cómo desarrollar una mentalidad crítica que nos permita ver televisión sin ser masificado por la misma ni ser receptores pasivos de sus mensajes"

Cuántas horas de televisión ven nuestros hijos?

  • ¿Cuáles son sus programas favoritos?
  • ¿Coincide la filosofía de la vida y la escala de valores de esos programas con la doctrina cristiana? ¿En qué aspectos se oponen?
  • ¿Es aceptable el tipo de sociedad, de familia, de género que nos proponen?
  • ¿Qué puntos de vista jamás toman en cuenta?"

Estas son sólo preguntas de orientación, según Él, deja un espacio para agregar. Al cual anexamos las siguientes:

  • ¿Cómo son vistos los grupos étnicos de nuestro país? ¿Qué características se le atribuyen?
  • ¿Cuáles son los medios y las instancias a través de los cuales el sexismo, el machismo se convierte en una práctica cotidiana?
  • ¿Cuál es el modelo de familia que presenta las novelas? ¿Cuáles son las características de tal familia? ¿Coinciden estas características con la realidad familiar de nuestro hijo, de nuestra sociedad e idiosincrasia?
  • ¿Cómo es vista la mujer, los niños con relación a la familia?
  • ¿Qué piensa del lenguaje que utilizan los personajes en los medios de comunicación: radio, prensa, televisión, cine e Internet?
  • Busque en los programas de televisión, radio, prensa ejemplos de discriminación social, política, racial, y religiosa. Haga una evaluación de los mismo y notará que son perjudiciales para la formación de nuestros hijos.

Para finalizar esta parte, debemos recordar lo que nos dice el apóstol Pablo: Todas las cosa me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna (1 Corintios. 6: 12). Podemos hacer uso de la televisión. Otra cosa, muy distinta, es que la televisión termine usándonos.

Si logramos revestirnos de una mentalidad crítica, entonces podrá ser de cierta utilidad en términos de entretenimiento y aun cultural. De lo contrario, terminará siendo un instrumento de masificación de nuestras familias

Conclusión:
Quiero concluir esta sección con el tema: La iglesia y la pastoral familiar: Hacia una pedagogía centrada en la Palabra de Dios

4. La misión evangelizadora de la familia

En momentos en que muchas familias están en crisis o se ven amenazada por su desintegración, los cristianos debemos redescubrir la responsabilidad que Dios asignó a este grupo humano para su feliz funcionamiento.

Esta responsabilidad, que consiste en formar en cada miembro de la familia un cristiano genuino, no es otra cosa que la misión evangelizadora de la familia. El propósito de este tema es precisamente reflexionar sobre el significado y las implicaciones de este ministerio familiar.

Desde el A.T., vemos que el propósito de Dios era que la familia fuera el principal campo evangelizador para sus integrantes. El mandamiento expresado es: Estas palabras que yo te doy estarán sobre tu corazón y las repetirás a tus hijos... (Deut. 6: 6, 7).

No es sólo un mandato de enseñar una serie de normas a nuestros hijos. Es eso, pero mucho más. Si la ley de Dios estuviere en el corazón de los progenitores, como señal el v, 6, entonces la transmisión será de corazón a corazón.

Esta idea de pasar algo de corazón a corazón no sugiere que se trata de la transmisión de bienes espirituales a los hijos, lo cual es mucho más que la repetición verbal de un precepto. El hecho de pertenecer a una familia cristiana no es garantía absoluta de que sus miembros serán definitivamente cristianos.

Al llegar a los 18 años cada hijo será libre para renovar su compromiso con Cristo de un modo más significativo o para elegir el camino que considere mejor. Pero, también es cierto que el pertenecer a la familia cristiana automáticamente nos coloca en una posición especial en el camino de la fe.

La presencia de los padres cristianos en la familia confiere el carácter de santos a los hijos. Esto no significa que ellos estén exentos de un compromiso personal con Cristo. Lo que aquí se enfatiza es que un hogar cristiano cumple un ministerio impactante sobre sus hijos 
Al respecto se ha dicho en el Congreso Mundial de Evangelización: "Hay una gran diferencia entre un hogar cristiano y uno que no lo es; entre los hijos de los creyentes y los hijos de los incrédulos". Es innegable que los hijos de hogares ya están en cierta manera iniciados en el camino de Jesucristo. Sus decisiones posteriores los reafirmarán o los alejarán.

Frente al fuerte desafío que se ha puesto en una evangelización personalista es necesario reforzar el concepto de evangelización en familia. Esto no significa despersonalizar el encuentro con Cristo. Por el contrario, reconocemos que el compromiso personal con Cristo es esencial para cada creyente. Sin embargo, también reconocemos que si Dios nos creó y nos colocó en un ambiente familiar para vivir, también quiere redimirnos juntamente con toda nuestra familia
La carta de Hechos de los apóstoles corrobora este desafío familiar de la evangelización al decir: Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo, tú y tu casa[tu familia] (16: 31, Biblia, 1960: 930 –931).

Creemos que el campo más propicio para fomentar el compromiso personal es precisamente la evangelización de la familia en plenitud. Entre los elementos que dispone un hogar cristiano para cumplir su ministerio evangelizador podemos considerar:

5. Un ambiente afectivo

Existe una realidad que está presente en cada familia como el aire que respira y es la atmósfera formada por los que integran la familia. El carácter, los sentimientos, los principios y los valores religiosos y morales, el tipo de relaciones constituyen esta atmósfera que abarca a toda la familia y le da un carácter particular.

Esta realidad es una vía por la cual la familia es evangelizada de un modo no menos fuerte que por la enseñanza consciente. No se trata de una actividad forma, sino de un impacto natural de la vida familiar sobre la vida cada persona. Cuando se trata de una familia cristiana, ésta tiene su atmósfera distinta. Y es la calidad de esta atmósfera la que va a influir positiva o negativamente en su misión evangelizadora.
Es cierto que el clima afectivo es creado por todos los integrantes del grupo familiar, pero la primera responsabilidad de imprimirle un carácter favorable para el desarrollo cristiano de los hijos recae generalmente sobre los padres.

La doctrina cristiana en la vida familiar se manifiesta básicamente en las relaciones interpersonales. Cuando estas relaciones están en crisis [por el egoísmo, malentendidos, presiones externas u otros factores] es el poder del Espíritu Santo el que interviene reconciliando y restaurando las relaciones.

La familia necesita un tiempo devocional para leer la Palabra de Dios y orar juntos. Pero más que actividades, lo que impacta en la vida cristiana en familia es el tipo de actitudes con que se relacionan diariamente sus miembros, o sea, el ambiente que se vive continuamente. Si las actitudes por lo general son tensas y no se produce la reconciliación, el momento devocional puede ser una experiencia frustrante y aun contraproducente.

"Todas las situaciones del hogar enseñan el evangelio de un modo más contundente que cualquier curso sobre la vida cristiana. Es en la vida familiar donde el niño descubre las respuestas a sus inquietudes religiosas. Es en el modo en que es tratado por sus padres que percibe el amor de Dios hacia Él. La manera en que los padres afrontan y resuelven los conflictos de pareja, las actitudes frente a las crisis económicas o afectivas, la valoración de las personas y de las cosas, la actitud positiva o negativa frente a la vida son vivencias que se fijarán en cada hijo de un modo espontáneo pero definitivo”

5. Una pedagogía bíblica

La familia es la principal responsable por la educación cristiana de los hijos. Esta educación debe incluir todas las verdades bíblicas, como la de que Dios en su hijo Jesús mostró su gran amor al ser humano, que El espera la respuesta del ser humano, y que la persona que vive sin Dios necesita ser convertida por el poder del Espíritu Santo.

Cualquier verdad bíblica puede y debe ser enseñada a personas de todas las edades. El problema aparece cuando se practica la enseñanza con torpeza por desconocer los principios básicos como la evolución mental y efectiva de las personas que atraviesan por diferentes edades. Una teología mal entendida consideraría a los niños como adultos en miniatura, esperando de su conducta una perfección que al mismo adulto le es imposible alcanzar.

Esta insensibilidad lleva a conocer la conducta de un niño que miente aun cuando esté en la etapa en que en realidad y la imaginación se superponen. La misma falla se comete cuando se juzga mal a un adolescente que vive altibajos emocionales, típicos de su edad. "Una sana teología reconoce que Dios no demanda el mismo comportamiento a personas de diferentes edades. Dios no espera que los niños actúen como adultos, simplemente los acepta como niños que son y con la fidelidad que se puede esperar de un niño."
Es indispensable que la educación evangelizadora en familia provea oportunidades para respuesta de cada uno de sus integrantes. La enseñanza de la Biblia siempre requiere una respuesta del género humano. "El que enseñe a su familia la Palabra de Dios y no busca intencionalmente respuestas personales, actúa como el labrador que echa la semilla y nunca vuelve a buscar el fruto".

"Tan importante como es el dar lugar a respuestas o reacciones es también dejar claro en qué consiste cualquier tipo de decisión con la que  se confronta a las personas. Sólo es válido aquel evangelismo que explica con claridad las implicaciones de cualquier respuesta de compromiso que asumirá la persona.

El tipo de respuesta dependerá de las diferentes edades, de las necesidades de cada persona y del mensaje de Dios que se haya presentado. No debemos esperar respuestas estereotipadas, pues Dios es el que hace la obra en las personas y Él puede actuar de modos no previstos por nosotros"

Basándonos en 2 Timoteo 3: 15: “desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Debemos reconocer que la enseñanza de la Biblia conduce a la salvación, se trate o no de una apelación al arrepentimiento y la fe. Por tanto podemos decir que: "estamos evangelizando al enseñar la Biblia y estimulando cualquier tipo de compromiso que requiera el pasaje enseñado.